PATRIMONIO PIAMONTÉS, UNA HISTORIA DE TRADICIONES

Recarlo encierra en sí misma una historia de amor y tradiciones originarias de la región de los artesanos orfebres piamonteses. Un largo viaje de dedicación, autenticidad, creatividad y saber hacer que comenzó en 1967 en un pequeño taller de Valenza.

Una extraordinaria aventura familiar surgida de la audacia de Carlo Re, quien con solo dieciséis años, decidió dedicarse al mundo de las joyas con gran coraje e ingenio, y no seguir los pasos de su padre, fundador de una empresa de calzado. Su pasión, un compromiso total y una búsqueda continua de la innovación transformaron este pequeño taller piamontés en protagonista absoluto de la alta joyería italiana.

La armonía en el diseño, la atención por los detalles, la precisión en el trabajo, la calidad de las materias primas y la coherencia en el estilo han hecho que estas obras maestras tengan un carácter distintivo y exclusivo.

La base de su éxito radica en la importancia de los valores: la fortaleza única de la familia, que permite afrontar cualquier situación, y sus orígenes ubicados en Valenza.

La empresa celebra con orgullo la riqueza de este territorio al recordar la importancia de sus tradiciones y resaltar sus excelencias. El «barolo», la trufa, el «marron glacé» y el «gianduiotto» son solo algunas de las maravillas que ofrece esta región, y Recarlo se enorgullece de compartir ese mismo origen.