Los diez años de la sede: cuando la belleza está en casa

Fue en 1967 cuando Recarlo, en su pequeño taller de Valenza, creó su primera joya. En ese momento Recarlo sentó las bases para convertirse en lo que es hoy: una empresa sólida y reconocida en el mundo de la joyería, que opera y trabaja con diamantes de primera calidad y apuesta por lanzar creaciones con un diseño innovador y elegante.

Como empresa, Recarlo intentó inmediatamente seguir una ética profesional que priorizaba la sostenibilidad y la atención en sus empleados. En efecto, este año Recarlo celebra los primeros diez años de su sede, un edificio fuertemente simbólico y completamente ecocompatible, cuya naturaleza demuestra el compromiso de Recarlo para lograr los objetivos de sostenibilidad. La sede, que ahora cumple una década, dispone de zonas verdes interiores y exteriores, funciona con paneles solares y está diseñada para garantizar un ambiente de trabajo acogedor y estimulante.

El color temático es siempre el azul real, que caracteriza y distingue la imagen de Recarlo con una clara referencia a sus orígenes piamonteses. La elección de los colores y del mobiliario se llevó a cabo en nombre de la elegancia que distingue a Recarlo, para proporcionar coherencia y armonía a los espacios.

La empresa celebra con alegría los diez años de la sede, que siempre ha constituido un gran motivo de orgullo. La belleza genera belleza.