DIAMANTES Y TRUFA: EXCLUSIVIDAD PIAMONTESA

Recarlo, excelencia piamontesa rica en historia y encanto, amada y deseada en todo el mundo por su elegancia y refinamiento, pretende exaltar la belleza de la tierra que la vio nacer alabando sus virtudes más preciadas. Este estrecho vínculo con la tierra natal es fuente de una inmensa alegría y orgullo para la empresa.

Calidad y exclusividad, tradición y experiencia son características que conviven armoniosamente en las joyas Recarlo y en los tesoros que el Piamonte ofrece. Es un territorio que mira hacia el futuro, trayendo consigo no solo la cultura y la pasión por la belleza, sino también la armonía intrínseca en las particulares riquezas del Piamonte que tanto maravillan al público internacional.

La majestuosa belleza reflejada en las resplandecientes facetas de un diamante Recarlo, capaz de provocar sensaciones únicas e inolvidables a quien lo regala y a quien lo recibe, acompaña con orgullo al singular aroma y preciado sabor de la trufa.

Dos preciadas excelencias piamontesas que emocionan y regalan felicidad.

Denominada «el Mozart de los hongos», una perla que nace y crece en territorio piamontés, la trufa, rara y noble, es capaz de envolver con sus reconocidas peculiaridades a quien saborea sus notas únicas, su sabor intenso y delicioso y su fragancia que caldea el ambiente. Del mismo modo, el encanto distintivo e icónico de las joyas Recarlo confiere un inmenso encanto a quien las luce, con el orgullo y placer de portar un símbolo único, rebosante de amor y belleza.

La cultura y admiración de estas riquezas son algo especial y exclusivo que permanece eternamente suspendido en una dulce nota de elegancia y nobleza y que se hace eco con armonía del esplendor de este territorio único.

Tasting luxury, un vínculo preciado y especial para vivir, recordar y exaltar.