Derechos, seguridad y trazabilidad son solo algunos de los principios sobre los que Recarlo ha estructurado su ética de trabajo a lo largo de los años. Desde su fundación, la compañía ha tenido como objetivo la excelencia, razón por la cual se ha comprometido siempre a seguir de manera ejemplar las leyes, normas y reglamentos nacionales e internacionales, las políticas sociales y medioambientales y principios rectores como los de la ONU respecto a empresas y derechos humanos.

Recarlo ha elaborado y compartido su propio Código Ético corporativo con empleados, socios, proveedores y clientes. El documento es una prueba clara del compromiso que la compañía ha manifestado por mejorar los efectos de su actividad en materia de beneficios sociales e impacto medioambiental. Identificar y perseguir los mejores procesos de gestión y operativos garantiza una repercusión positiva en las condiciones sociales, éticas y medioambientales.

No solo de palabra, sino también a través de los hechos, Recarlo lanza una mirada introspectiva hacia sus empleados y su protección, e igualmente hacia fuera, en el caso de proveedores, socios y consumidores, para garantizar la calidad y transparencia que siempre han distinguido a la marca. Se abordan así aspectos como la trazabilidad de las materias primas, la protección del medioambiente y los derechos de los trabajadores. 

Todo ello es parte de un largo camino que tiene como objetivo la protección de la imagen y la credibilidad de la empresa, pero sobre todo la continua mejora del entorno en el que opera la compañía para poder seguir adelante con la gran pasión que le sirve de motor.

 Se puede leer aquí (ENLACE) el Código Ético de Recarlo.