La certificación del RJC: brillantes valores certificados

En primer lugar están los valores, esos en los que Recarlo cree desde la creación de su primera joya, que tuvo lugar en un pequeño laboratorio piamontés en 1967. Valores que forman los cimientos de una empresa que considera primordial la sostenibilidad. Por este motivo, Recarlo se ha comprometido a obtener la Certificación emitida por el Responsible Jewellery Council. Un reconocimiento de gran prestigio que certifica una vez más la importancia de temas como la responsabilidad y el trabajo ético.

Efectivamente, el Código de Prácticas del RJC es el estándar al que recurre la industria mundial de la joyería responsable. Un proceso de certificación sometido a una auditoría independiente y acreditado por la ISEAL, la organización de membresía global para los estándares de sostenibilidad creíbles.

El reconocimiento, muy deseado por Recarlo, es una prueba más de la reputación y la confianza que los clientes tienen hacia una empresa que trabaja de forma ética, con cariño y respetando los derechos fundamentales de los seres humanos y del medio ambiente.

El objetivo del RJC, compartido por Recarlo, es crear una cadena de suministro definitivamente sostenible en todas sus fases. Un proceso que comienza en la mina y finaliza en la satisfacción del cliente final. Un proceso que implica varios pasos en los que el enfoque de Recarlo es siempre el mismo: los valores son lo más importante. La sostenibilidad debe ser la base.