Italia, tierra de maravillas y sobre todo de excelencia. En el marketing, Italia es de hecho conocida como el país del mobiliario, la ropa, los alimentos y la automatización. Recientemente, en Milán se demostró de nuevo la primera de estas cuatro facetas, a través de la famosa Feria del Mueble. Citas como esta nos llevan a reflexionar sobre lo que realmente significa la calidad del Made in Italy. Todas las empresas se preguntan cómo transmitir mejor el valor que desprende.
Por esta razón, queremos hablar contigo del modo en que Recarlo, una empresa naturalmente Made in Italy, ha decidido trasladar la misma excelencia que sus joyas quieren encarnar a la organización que caracterizará a sus Shop-in-Shop. Los Shop-in-Shop de Recarlo serán inequívocamente reconocibles, ya que están estudiados hasta el último detalle. El color, los materiales, la estructura y el diseño, nada queda al azar. Porque en los detalles es donde vemos la verdadera calidad Made in Italy. La mentalidad que nos dejó el glorioso pasado artístico de Italia nos hace trabajar con meticulosidad y pasión en la creación y presentación de objetos de diseño artesanal. Y, al igual que las obras de arte expuestas en un museo necesitan la iluminación, la estructura y la posición adecuadas para poder ser admiradas en todo su esplendor, las joyas también requieren que no se deje nada al azar en la exposición al público. El azul institucional, elegido como color que recuerda las raíces afincadas en el territorio del Piamonte, patrimonio de la marca, y que resalta el brillo de los diamantes, será el color que te sorprenderá al entrar en un Shop-in-Shop Recarlo. La madera lacada de las paredes, el acero cromado, el lujoso satén italiano y la sodalita preciosa son los materiales seleccionados para acoger a las joyas y a los observadores. Entrar en un corner Recarlo equivaldrá a una experiencia única: la inmersión en un mundo de calidad Made in Italy.